CUIDADO PARA TU MASCOTA



Construyendo un hogar

El cachorro necesitará una cesta o una cama para perros en un lugar caliente y sin corrientes. Una opción es poner una caja de cartón en un rincón para preparar una cama cerrada. Añade algún material para la base que sea cálido y lavable, como una manta o toallas viejas, así el perro tendrá un lugar acogedor. Respeta la privacidad y el espacio del can. No te acerques a él y lo cojas sin más, déjale que venga por sí mismo. No dejes que los niños le molesten o se burlen de él y, sobre todo, nunca le envíes a su cesta cuando se haya portado mal, porque de esta forma asociará ese lugar con un mal comportamiento y un posterior castigo.

Elementos esenciales para tu cachorro

* Un cuenco de agua y otro de comida. * Un alimento nutritivo y específico para su etapa vital.
* Una cesta o cama.
* Cepillo y peine.
* Tarjeta de identificación (o microchip).
* Collar y correa.
* Champú, cepillo y pasta de dientes para perros.
* Juguetes seguros y de calidad para masticar que faciliten la dentición.

Entrenamiento en casa

Comienza el adiestramiento de tu cachorro en casa desde el principio. Establece una rutina regular de alimentación y sácalo de paseo con frecuencia para que haga sus necesidades, especialmente cuando se despierte. Si le ves caminar en círculos o gimiendo cerca de la puerta, son signos seguros de que necesita salir al exterior rápidamente.
Cuando haya hecho sus necesidades, asegúrate de alabarle. Desde luego, pueden producirse accidentes, pero cuando suceda no le levantes la voz; tampoco es conveniente que le pegues o le frotes el hocico en sus excrementos. Es demasiado joven para relacionar las reprimendas y los excrementos y, simplemente, sentirá miedo y confusión. Cuando termine, sácalo fuera rápidamente y felicítale.


Cepillado y baño

El cepillado regular es esencial para los perros jóvenes, ya que no sólo elimina el pelo muerto, la suciedad y los parásitos, sino que también estimula el aporte de sangre hacia la piel, con un pelaje de aspecto más sano y brillante. Haz que el cepillado se convierta en una experiencia agradable y aprenderá rápidamente a quedarse quieto o sentarse sin hacer ruido, algo que también ayudará cuando visites al veterinario. Cuando haya hecho sus necesidades, asegúrate de alabarle. Desde luego, pueden producirse accidentes, pero cuando suceda no le levantes la voz; tampoco es conveniente que le pegues o le frotes el hocico en sus excrementos. Es demasiado joven para relacionar las reprimendas y los excrementos y, simplemente, sentirá miedo y confusión. Cuando termine, sácalo fuera rápidamente y felicítale.
En cuanto al baño, hazlo sólo cuando lo necesite. Demasiados lavados pueden eliminar los aceites esenciales de la piel, haciéndola más mate y menos impermeable al agua. Para bañarlo, usa la bañera o la pila, algo de agua templada y un champú de calidad. Frota su cuero cabelludo a medida que viertes el agua sobre él. Echa suavemente el champú y acláralo. A continuación, lávale la cabeza, procurando que no le entre agua en los ojos y oídos. Acláralo bien y frótalo con brío con una toalla. Cuando haga buen tiempo, puedes dejarle fuera para que se seque por sí solo; de lo contrario, seca el pelaje en un sitio cálido. Asegúrate siempre de que tu can está completamente seco o, de lo contrario, se enfriará.


Dentición y masticación

Para ayudar a que salgan todos los dientes y deje de morder los muebles, tu cachorro necesitará algún objeto indestructible como puede ser un hueso de goma o una pelota para masticar. Asegúrate de que estos productos tienen el tamaño adecuado para que no los pueda tragar. Evita los huesos de verdad, ya que pueden astillarse y asfixiarle. Juega con tu perro y su mordedor: dáselo en cuanto comience a morder un objeto 'prohibido' diciéndole firmemente 'No'. Acuérdate de felicitarle cuando mastique su propio juguete.

Atención sanitaria

La correcta atención sanitaria debería comenzar inmediatamente y continuarla durante toda la vida del animal. Al igual que la dieta y el ejercicio, el cuidado del cachorro implicará controles y visitas periódicas al especialista.
Los cachorros son susceptibles a cualquier enfermedad contagiosa, por lo que es aconsejable realizar una visita temprana a tu veterinario. Las primeras vacunas se administrarán ya a las 6-8 semanas de vida. Para una protección completa, deberás volver al veterinario para que éste le administre varias inyecciones.
Acostumbra al perro a ser tratado y hazle tú mismo los controles periódicos. Comprueba sus ojos, orejas, boca, patas, uñas, piel y pelaje. No dudes en consultar a tu veterinario si observas algo fuera de lo normal.

Dieta y ejercicio

La dieta y el ejercicio son vitales para el bienestar de tu cachorro. Al ser muy juguetones y enérgicos, debes asegurarte de que realizan el ejercicio adecuado. La cantidad exacta de ejercicio variará, naturalmente, según la raza y es el veterinario o el criador quién debe aconsejarte sobre el tema. También es el responsable de dar al perro la nutrición que necesite desde el principio. Como estos temas son tan importantes, se comentan más adelante en otra sección de este manual.


Cómo detectar enfermedades

A menudo, puedes pensar que tu cachorro no se siente bien y una rápida visita al veterinario te ayudará a confirmar que algo no marcha correctamente. Deberás buscar los signos siguientes de una posible enfermedad:
* Pérdida de apetito y rechazo del agua.
* Pérdida o aumento de peso súbitos; merma de peso gradual prolongada.
* Lentitud o rechazo a jugar o hacer ejercicio.
* Micciones demasiado frecuentes o escasa.
* Heces con sangre o blandas, sin forma; diarrea.
* Vómitos persistentes.
* Salivación excesiva o respiración irregular.
* Pelo sin brillo.

Entrenamiento básico

A nadie le gusta un perro desobediente e incontrolado, por lo que cuanto antes comiences su entrenamiento, mejor. Muchos entrenadores profesionales recomiendan una clase temprana de obediencia para facilitar el proceso. Una de las primeras cosas que deberás enseñar a tu cachorro es a reconocer su nombre. Utilízalo con tanta frecuencia como puedas para llamar su atención: cuando le felicites y cuando le das de comer. Pronto aprenderá a responder a su nombre cuando le llames. La repetición es importante cuando se entrenan cachorros. Y recuerda que debes tener paciencia.

Aquí tienes algunos trucos para el adiestramiento:
* Sigue una pauta de dos sesiones de entrenamiento cada día, de 5 minutos de duración.
* Para evitar la confusión, usa el mismo tono y palabras para ciertas órdenes. Ponte serio, para que tu cachorro aprenda que debe tomarse el entrenamiento en serio.
* Si pierdes la paciencia, tu cachorro lo percibirá y el entrenamiento será más difícil. Intenta estar calmado.
* Nunca golpees a tu cachorro, ni le levantes la voz. Usa los mismos elogios cuando proceda y un firme 'No' cuando debas corregirle.
* Termina las sesiones de entrenamiento con un comentario alegre.
Acostumbra a tu cachorro a llevar un collar blando desde el principio. Después de un tiempo, añade una correa corta y ligera y déjate llevar por él sin tirar de ella durante algunos días. El objetivo es acostumbrarle a caminar contigo sin que tire. Si corre, o se retrasa, un suave tirón es todo lo que deberás hacer. Quédate cerca de él para que no sienta deseos de soltarse.

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